Hace unos años cayó la pared. Y ahí, desnudo me vi de pronto. Y tuve que volver a empezar. Y aquí estoy...
27/11/10
Confesiones de anormalidad
Confieso que no me siento un ser normal. Hago muchas boludeces durante el día que no son serias y dignas de verguenza ajena. Cuando pienso en las películas que me gustan me doy cuenta que los finales felices me deprimen, que me gustan los personajes tortuosos y las historias densas. Juego constantemente con números en mi cabeza, desde las patentes de los autos a los pasos de una cuadra caminada. Me río de todo y a la vez me preocupo por todo. No puedo relajarme, casi nunca. Mantengo la cabeza erguida como un faro registrando todos los detalles posibles. En las escasas ocasiones en que me relajo, no paro de dormir. Hago la misma cuenta en todas las calculadoras que encuentro 78500 x 0.36 eso dá 28.260 y no se porqué lo hago. Cambio de recorridos habitualmente y cada vez me resulta más insoportable entrar a negocios a comprar cosas. Me convertí en una especie de fotofóbico, es decir que la luz artificial me resulta a veces, insoportable. El orden de las cosas es otra de mis torturas diarias acomodo todo......lo mío y a veces me sorprendo a mí mismo ordenando el desorden de los demás. Me gustan tantas cosas que no tengo tiempo de desarrollarlas pero cuando me doy cuenta que alguna de esas cosas se masifica, en el acto deja de gustarme. Cada vez me cuesta más usar el auto, no quiero ir a ningún lado donde haya mucha gente. Me coloco en posturas incómodas casi inconscientemente y permanezco alerta como un vigía de alguna carabela. Leo todo lo que cae cerca y pongo tanta pasión en las cosas que estoy siempre agotado. La otra cara, también la conocen, no?
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Notas
19/11/10
Los esqueletos en el ropero
Que familia no tiene un conflicto interno fuerte, algo que esconder, algo que averguenza a algunos integrantes? Casi ninguna, diría. Como sugiere el dicho, "todos tenemos un muerto en el ropero".
Por lo tanto, aflojemos con la amargura de soportarlo y convivamos con él de la mejor manera, porque de lo contrario los muertos pasaremos a ser nosotros ( siempre y cuando, se entiende, no seamos nosotros mismos, los esqueletos del placard de nuestra familia). Yo tengo, y seguro que vos también. No existen los Ingalls aunque a menudo el silencio y las complicidades se sumen para desmentirlo, lo cierto es que todos nos terminamos pareciéndonos más a Los Locos Adams ( para seguir usando referencias televisivas) y en verdad no sé bien a esta altura de la vida que es lo que más nos conviene porque la familia perfecta en cierto punto parece muerta y los monstruos están llenos de vida. Deberíamos quedarnos con lo que supimos conseguir y disfrutar riéndonos de lo que hasta ahora nos paralizaba.
Por lo tanto, aflojemos con la amargura de soportarlo y convivamos con él de la mejor manera, porque de lo contrario los muertos pasaremos a ser nosotros ( siempre y cuando, se entiende, no seamos nosotros mismos, los esqueletos del placard de nuestra familia). Yo tengo, y seguro que vos también. No existen los Ingalls aunque a menudo el silencio y las complicidades se sumen para desmentirlo, lo cierto es que todos nos terminamos pareciéndonos más a Los Locos Adams ( para seguir usando referencias televisivas) y en verdad no sé bien a esta altura de la vida que es lo que más nos conviene porque la familia perfecta en cierto punto parece muerta y los monstruos están llenos de vida. Deberíamos quedarnos con lo que supimos conseguir y disfrutar riéndonos de lo que hasta ahora nos paralizaba.
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Notas
Más de Damián Lagos.
Necesitar, hasta ser libre.
Extrañar, hasta el olvido.
Amar, hasta la indiferencia.
Desear, hasta conformarse.
Soñar, hasta despertarse.
Imaginar, hasta aburrirse.
Rogar, hasta cansarse.
Pensar, hasta evadirse.
Si pudiera llegar a todos "los hasta"
no serías vos su causa.
Extrañar, hasta el olvido.
Amar, hasta la indiferencia.
Desear, hasta conformarse.
Soñar, hasta despertarse.
Imaginar, hasta aburrirse.
Rogar, hasta cansarse.
Pensar, hasta evadirse.
Si pudiera llegar a todos "los hasta"
no serías vos su causa.
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Escritos
8/11/10
Apareándose...........
Juan y María, dos jóvenes campesinos, paseaban por el campo. María se detiene y le pregunta a Juan : "¿Como sabe el potro cuando la yegua quiere? Responde Juan : "Por el olor, María." Siguieron caminando y al poco tiempo María vuelve a preguntar: "¿Como sabe el perro cuando la perra quiere"? Responde Juan: "Por el olor". Unos metros más adelante se detiene de nuevo y pregunta: "Juan ¿Como sabe el toro que la vaca quiere?". Responde Juan pacientemente: "Ya te lo he dicho, por el olor". Luego de esperar un rato y mirarlo fijamente a los ojos, María le pregunta: "Y vos, Juan........sos puto o estás resfriado?"
4/11/10
Instrucciones para elegir en un picado
Cuando un grupo de amigos no enrolados en ningún equipo se reúnen para jugar, tiene lugar una emocionante ceremonia destinada a establecer quienes integrarán los dos bandos. Generalmente
dos jugadores se enfrentan en un sorteo o pisada y luego cada uno de ellos elige alternadamente a sus futuros compañeros. Se supone que los más diestros serán elegidos en los primeros turnos,
quedando para el final los troncos. Pocos han reparado en el contenido dramático de estos lances.
El hombre que está esperando ser elegido vive una situación que rara vez se da en la vida. Sabrá de un
modo brutal y exacto en qué medida lo acpetan o rechazan. Sin eufemismos, conocerá su verdadera posición en el grupo. A lo largo de los años, muchos futbolistas advertirán su decadencia, conforme a su elección sea cada vez más demorada.
Manuel Mandeb, que casi siempre oficiaba de elector, observó que sus decisiones no siempre caían sobre los más hábiles. En un principio se creyó poseedor de vaya a saber qué sutilezas de orden técnico, que le hacían preferir compañeros que reunían ciertas cualidades.
Pero un día comprendió que lo que en verdad deseaba, era jugar con sus amigos más queridos. Por eso elegía a los que estaban más cerca de su corazón, aunque no fueran tan capaces.
El criterio de Mandeb parece apenas sentimental, pero es también estratégico. Uno juega mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudarán, lo comprenderán, lo alentarán y lo perdonarán Un equipo de hombres que se respetan y se quieren es invencible. Y si no lo es, más vale compartir la derrota con los amigos,que la victoria con los extraños o los indeseables.
Alejandro Dolina. Crónicas del Angel Gris.
Nota: Dedicado a IKI uno de los mejores jugadores de fútbol que vi en mi vida y, como elector en los picados, el que siempre me elegía a pesar de ser yo, uno de los más troncos.
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