20/2/13

De lunes a viernes

-Todos los días, en algún momento, me viene a la cabeza la idea de matarlo-
Con esas palabras se despachó Emiliano en el almuerzo que compartía con sus cuatro compañeros de oficina del sector Contaduría. Cuatro caras aburridas tuvieron por un momento un brillo inusual en sus ojos cansados. Como si cada uno hubiera hecho propias las palabras de Emiliano.
Este reflejo no les pasó desapercibido y pronto comprendieron que todos en los oscuros rincones de sus pensamientos querían matarlo. A diario. Esa situación inesperadamente blanqueada obró como aglutinador de sus relaciones. Antes, apenas compartían alguna intimidad y la mayor parte de las conversaciones giraban en torno a cosas insustanciales, ahora compartían sus almuerzos con una sola temática que se había impuesto. Cómo asesinar al hijo de puta.
Tenemos identificados a los asesinos pero detengámonos un momento en la víctima. Uno se pregunta a veces cómo una persona puede generar tanto odio en otras personas solo por compartir una relación laboral. Sucede muchas más veces de lo que nos suponemos. Una relación laboral tortuosa en la que se comparten ocho o más horas diarias durante una suma de años insoportables debe generar necesariamente una violencia prolijamente guardada que algún día explota. O no, porque no debe dejarse a un lado que a veces una simple renuncia o la búsqueda de otros aires podría terminar con el problema. Pero parecería ser que en algunos casos, víctimas y victimarios necesitan ese ambiente asfixiante para justificar otras cosas de su vida. Me fuí por las ramas con la psicología y las descripciones, al fin y al cabo esto es un relato.
Y el relato nos dice que los cinco ahora mancomunados compañeros de oficina están planeando un asesinato y vaya potencia se genera cuando el objetivo los envuelve a todos. Los casi desganados empleados son una fuente inagotable de energía, alegría y hasta se notan cambios individuales que sorprenden. Otra vez se metió la psicología, prosigo.
Emiliano y sus cuatro aliados se decidieron por fin. Lo iban a envenenar. Y lo iban a hacer de modo que cada uno interviniera un día, de lunes a viernes los cinco pondrían veneno en su café. Emiliano había dedicado varios meses al estudio del método y trazó el plan perfecto, los otros cuatro se dejaron llevar por su liderazgo. El viernes luego del trabajo, el odiado comenzaría sus vacaciones por lo que seguramente, a decir de los ahora expertos asesinos, moriría durante su viaje. Emiliano vio cumplir a rajatabla sus instrucciones. Se reservó para él el turno del viernes. Los cinco terminaron la semana eufóricos.

A los quince días un jefe volvió a atormentar a los sufridos empleados. Nadie parecía sentir la ausencia de Emiliano quien había muerto la semana anterior de forma extraña. Nadie volvería a sembrar la idea de alterar la rutina conocida. Por eso mismo durante el almuerzo cuatro personas con poco brillo en sus ojos conversaban sobre el top-less de una famosa en la Costa Atlántica.






24 comentarios:

  1. Sin muertos no sería Detrás del muro, no?
    Gracias por esperar.

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  2. ¡Esa, Dany, otra vez a las andadas!
    El deseo de matar puede salir disparado hacia cualquier lado y las víctimas y victimarios pueden ser unos y/u otros. Uno propone una idea y sin saberlo está cavando su propia tumba, por eso nunca digo a quien tengo montado entre ceja y ceja, no sea cosa que... Por cierto, este café que me vendieron en el parque tiene un gusto... un gusto muy... raro...

    Un abrazo.
    HD

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  3. Fiate vos de los cafeteros si los llamás con un "hey afeminado" jajaja
    Abrazo!

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  4. Hola, Dany. Celebro este regreso con tu marca de agua. (o de café,bueno, eso).
    Escuchame una situación: ¿este muchacho,Emiliano, es pavote? Esas cosas mueren con vos. Nuuuuunnnca se dicen en voz alta. Siempre hay un "marido/esposa" adentro que lo va a defender y / o / u va a hacer justicia. Con vos precisamente.
    Silenzio stampa.
    - ¡Viste? Llovió pero no refrescó nada. ¿Me pasás la sal?

    ¡Saludos van!

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  5. Excelente el cuento y tu retorno.

    Abrazo, Dany.

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  6. Volviste con un muerto, como corresponde. No esperaba menos de vos!!

    El pobre Emiliano no terminó de entender que yerba mal nunca muere.

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  7. acabo de darme cuenta que tengo una especie de TOC cuando vengo por acà. leo todo salteado hasta el final, buscando el final.

    y luego, recièn lo leo despacio disfrutándolo.

    hàgase cargo de eso.

    beso

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  8. Tu regreso es un auténtico placer y tu relato como siempre, estupendo!

    Un beso

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  9. Vuelta con todo...!!! muy bueno... cuando parecía que la trama estaba develada, siempre aparece la sorpresa...
    besos de tus cuervos amigos...
    nosotros dos

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  10. Dany el retorno es una alegría para tus lectores. Entre ellos, yo. Y cuando te vas por la ramas con la psicología más.

    Un saludo.

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  11. Jajaja!!! ESPECTACULAR!!! Y sí, la vuelta (la tuya y la mía)ameritaban una historia como esta. Qué cosa esto de "necesitar" matar a algunos especímenes... Es una sensación que se engendra en el organismo y que se detiene muchas veces a la fuerza.
    Muy buen regreso, Cuervín!!!
    Besos fortineros!!! :)

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  12. Volviste, mataste y sorprendiste. No sé si será una frase a lo Vini, vidi, vinci, pero tampoco soy Julito Cesare...OK? Da gusto tenerte de vuelta por estos pagos. Abrazo!

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  14. Dany:
    Nunca entiendo por qué me aparece en mi roll que subiste algo nuevo y nada, fijate y vas a ver. Es raro.
    Abrazos.

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    1. Como que nada? La foto de Ramiro. jaja

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    2. Es verdad, es imperdonable mi distracción, el blog es más que un relato. Je.
      Más abrazos.

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  15. Y lo bien que hacen, en definitiva no saben quien puede ser el pròxio de la lista.
    En las oficinas lo mejor que suele suceder es que no suceda nada.

    Que preciosìsimo es ese Ramiro. Esa foto es preciosa!!

    Abrazo Dany!!

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  16. Muy bueno... he pasado por casualidad y me quedo.
    saludos
    carlos

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  17. Bien por las casualidades, entonces. Bienvenido!

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  18. Genial.
    De cualquier manera, uno nunca sabe cuando fue, es o está por ser un Emiliano.
    Muchas veces, nos convencemos de que el mundo está en contra nuestra y termina siendo absolutamente todo lo contrario.
    Pero bueno, otra vez nos zambullimos en la psicología y no es para nada lo que queremos.
    De cualquier manera, yo siempre sospeche de los que comentan los top-less de las famosas. Bastante intuitiva resulté.
    Un abrazo Dany, para usted, para su heredero -dueñodelpoderosogen- y para todos sus relatos, siempre tan preparados para leer en el Jardín Tribilín.
    Besote!

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    1. Gracias Dissors! Me sugiere que haga una saga de relatos infantiles? mmm buena idea.
      Un beso!

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  19. Entre colegas... si hay algo que siempre hay en Contaduría son muertos. En el relato, vino por otro lado. La lección a aprender, ojo con quien hace el café jaja.

    Buenísimo como siempre.

    Abrazo!

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    1. Vamos reapareciendo.....todos. Un abrazo.

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