22/7/12

Acoso

Aquel día cuando el hijo de puta de Fernández, el gerente de Administración, su jefe, le tocó el culo al pasar fue el que marcó para siempre su vida. Mabel, separada y con un hijo que alimentar porque la alimaña de su ex-marido despareció una noche, necesitaba ese trabajo como el aire que respiraba. Ella lo tenía claro, tan claro como Fernández, su asqueroso jefe. El problema es que el tipo era la estrella de la empresa, yerno del dueño, un manipulador eficiente que se había convertido en intocable. Estaba en una encrucijada. O se jugaba como una mujer plena por sus derechos y mandaba a la parrilla a su jefe corriendo el riesgo de perder su trabajo o aguantaba mientras pensaba en un plan alternativo. La impotencia y el miedo pudieron más y se las aguantó.
Esto derivó en que los acosos se volvieran más frecuentes y más osados. Su asco fue en aumento al igual que su sufrimiento que solo atemperaba un poco los viernes a la tarde pero se hacía insostenible los domingos al anochecer cuando se acercaba, inexorable, el regreso al trabajo. Uno de esos domingos, uno más, tomó la decisión. Y si algo tenía Mabel era la absoluta determinacióm de cumplir con sus decisiones.
A esta altura del relato todos se preguntarán sobre cuál era la determinación de Mabel. Comprendo la ansiedad, respiro y les cuento. Mabel había decidido fingir aceptar las propuestas de Fernández, dejar que la llevara a un hotel y antes de que el infeliz lograra su cometido, cortarle el miembro. Así de terminante. Su hijo hallaría refugio con sus atribulados padres y algún día sabría la verdad. Y la perdonaría. Siempre me pregunto cómo los seres humanos llegan a esas determinaciones tan drásticas, pero cuando escucho a mi vecino por enésima vez armar una batahola de madrugada creo que tengo allanado el camino a esa respuesta. Vuelvo al relato.
Mabel pudo ver el brillo de satisfacción en los ojos de Fernández cuando finalmente aceptó. Se le revolvió el estómago pero se contuvo pensando en el afilado cuchillo que tenía en la cartera. Llegados a la habitación del hotel, para tomar coraje se instaló en el baño un buen rato para encomendarse a vaya a saber a quién se encomiendan los ateos. Se desnudó y escondió el cuchillo en un toallón. Fernández la esperaba con su anatomía al aire sentado en la cama. Antes de que pudiera decir algo, el tipo comenzó a despacharse entre sollozos sobre su estigma. Ella, asombrada, escuchó todo el relato. El relato de su impotencia. Tanto hablaron los dos, abrazados y llorando que les dio hambre. Fernández sacó de su portafolios un salame, Mabel su cuchillo.



53 comentarios:

  1. yo, el doscientos, te digo, buenisimo. Voy a comprar pan y vuelvo.

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    1. Amigazo 200!!! Con pan siempre es mejor. Un abrazo.

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  2. Es mejor cortarlo a 45º, Mabel.

    (Y el salame cortalo como quieras).

    Abrazo, Dany.

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    1. Si, vi un documental sobre el corte a 45 grados....de salames, claro. Aunque pensándolo bien Fernández es un salame. Abrazo Rob!

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  3. "La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida... Ayyy Dios!!!"
    Me estoy riendo, porque es tan absurda la vida!!!
    Excelente, papá cuervín!!!
    Besos para vos y la Pandada!
    P/D: Cuando puedas, andá a mi blog. El texto es para vos. El blog de Ramiro me inspiró esa historia. Con toda humildad, eh?
    Abrazo fortinero!

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    1. Gracias como siempre Bee. Voy a hacer la gran HD: "pido disculpas si ando atrasado en los comentarios a blogs amigos". jajaj

      Ya voyyyyyyyy.

      Un beso!

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  4. si le digo: comportamiento típico de impotente el del yerno del dueño, me va a decir claro, con el diario del lunes es fácil acertar....

    besos

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    1. Si si......pero lo del salame no se lo esperaba.....o también salió en las noticias?
      jaja Un beso.

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  5. Es un buen final para lo terriblemente mundana que es la historia. Lo único que me dispara una pregunta es ¿qué pensaba hacer Fernandez con el salame si realmente Mabel le daba calce? Déje, déje, que para irme para el lado de los tomates, me voy solo...

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  6. Jajjaj.....se llevó toda la plantación de tomates....jajaj. Muy bueno, Etienne!
    Abrazo,

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  7. Excelente trama, Dany, sinceramente; y me gustó la resolución a algo que, en suposición, iba por el peor camino.
    Un abrazo, amigo.
    HD

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    1. Igual no sabemos como terminó. Quizá el hambre de Mabel.....era de venganza.

      Abrazo!

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  8. Cuando vi el título pensé que era de Ramiro! :-) ¡Buenísimo! Ahora cuando Mabel comenzó a cortarlo en fetas al salame, él no le dijo: "Pero que te creés? que mi culo es una alcancía?" Abrazo!

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    1. Puedo hacer una entrada con ese título en el otro blog....jajaj. Te la dejé picando para el chiste viejo!!
      abrazo!

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  9. AAAAAAAAAAhhhh!!!!!
    Juaaaaaa Juaaaaa Juaaaaa!!!!!

    En verdad no me esperaba semejante remate DANY!!!!

    ¡¡BUENÍSIMOOOO!!!
    jajajajajajajajajaj

    P.D.:Es increíble,pero estas historias que parecen ficción al leerlas,son parte de muchas tristísimas realidades... ¬¬

    BESOS SUELTOS ;-)

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    1. Así es. Y todas las realidades que todavía no llegaron a ficción!
      Un beso Gabu!

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    1. Gracias f. Le debo unas mil visitas.....
      Abrazo!

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  11. Genial! Ahí sí que es para cortársela. Ahora arreglame esto, corazón!!!!!! pppfff
    Es que desde Lorena Bobbit ya nada es lo que era, ni en la ficción. Del apellido ni rastros.
    Sabe a qué me hizo acordar este relato? A "Sin sangre" de Aslessandro Baricco. También una venganza pero sin sangre, también termina en una habitación de hotel. Léalo cuando Ramiro lo deje. Imperdible, por Anagrama.
    Saludos van, Dany

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    1. sí, el mismo autor pero en Seda tiene un tono diferente, delicado como un haiku. Sin sangre (nouvelle o novela corta) es un relato crudo, cruel, un cross a la mandíbula, pero el final es para morirse en cuotas. Y conociendo tus finales a vos te podría llegar a gustar.

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    2. Listo. Lo agendo para cuando tenga un par de horas....jajaj. Gracias!

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    3. Siiiiiiiiii. Tenés razón, tiene una trama con cierta similitud.

      Leela, Dany. Te va a gustar mucho.

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  13. ¡Qué se iba a imaginar Mabelita que el chori venía con piolín! Me morí de risa =)

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    1. Y hay que sacarle la pielcita.
      Un beso!

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  14. Antes de que se vaya a la miércoles mi comentario, te decía que además de reirme con tu historia, la risa fue doble, ya que el jefe de administración y finanzas de donde trabajo se llama igual!!!
    Me lo imaginé todo el tiempo, jajaj
    Además también es garca, tiene un séquito de empleados obsecuentes, con secretaria amante y cuando puede le tira los galgos a alguna de las chicas que se tiene que aguantar sus aires de galancete!!!

    Como verás le tengo todo el respeto no?

    Muy bueno lo suyo como siempre ;)
    Besos!!!

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    1. Pero SU Fernández es más personaje que el mio! jaja
      Un beso Axis!

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  15. Solamente un salame puede meter un salame en un portafolio.

    Gran final como siempre.

    Abrazo!

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    1. Me lleva a tiempos remotos cuando trabajaba en el centro de 8 a 18 y luego cursaba la facultad de 18 a 24. Mi madre me ponía unos pedazos de matambre o milanesas en el maletín para que vaya picando hasta que llegara a casa a eso de la una de la matina. En esa época 1974 a 1980 había requisas en la entrada ( y otras cosas). El aroma a matambre creo que encandilaba a la mayoria. Uhh me fui al carajo. Un abrazo!

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  16. No voy a caer en la grosería de preguntar si el salame era picado fino o picado grueso.
    No.
    Una es una señora, che.



    Pero te confieso que me quedo con la duda.

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    1. No voy a resolverte la duda. Uno es un caballero,che.

      Un beso!

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  17. Jajajja! Igual no daba para consolarlo, sigue siendo un hdp, impotente pero acosador al fin. Yo que Mabel lo asustaba un poquito jajajaj!
    un abrazo

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    1. Ud. sabe como empiezan esas cosas de "asustar un poco".......
      Un beso Any!

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  18. Jajajajajaja. Se hubiera comido el salame y después se lo cortaba.
    Al fin y al cabo no sirve para nada!!

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    1. No. Un salame importante. Un beso Cin!

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  19. Que buen final para tan buén relato.
    Saludos

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  20. Muy bueno. Excelente. Un remate inesperado aun sabiendo que la cosa no iba a terminar como se perfilaba. Gran relato contando con habilidad. Lo felicito por la idea y la ejecución.

    Un saludo.

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  21. Gracias Yoni. Viniendo de ud. me hace sentir como galleta en mate cocido. Un abrazo!

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  22. Siempre queda algo fuera de cálculo...
    Muy muy bueno! =)
    Abrazo azulgrana, lleno de fe!

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    1. Es verdad y menos mal que así es. Un beso!

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  23. No hay mal que por bien no venga, decían.

    Un saludo Dany.

    Se acaba la espera...

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    1. Así decían.......no se si está vigente jaj.

      Abrazo!

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  24. Inesperado final Dany! Al final, creo que yo tengo razón cuando digo que casi nada es lo que parece! besosss =) PD como se lleva la espera? ya no falta nada!!!! que ansiedad! (yo como por vos para acompañarte en el sentimiento) ;)

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    1. Casi nada es lo que parece.....aplicable a las personas....
      La espera en estos momentos es complicada. Por más que intente desviar el tema con diversas ocupaciones, es omnipresente. Un beso!

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  25. me hiciste reirrrrrrrrrrrrrrrrrrr! ajaaja


    buenísimo!

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    1. Gracias! Un relato en el que no muere nadie!

      Un beso!

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  26. Largá ese cuchillo Mabel!!!!! No ves que el tipo es un salame!!!!

    Ja!!!!! Me encantó

    Beso

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    1. Perfecta definición. De ahora en más ella puede ser la acosadora y dar vuelta la sartén. Un beso!

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  27. Está bien!!! El tipo no pudo con su impotencia, pero Mabel con su instinto de madre. Hasta con un turro de estos nos pasa. Qué va ser. Pareciera que ud nos entiende bastante bien. Así somos.

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  28. Al final Mabel cortó el salame y Fernandez conservó lo poco que tenía... ud. se me está haciendo adicto a los finales felices; esto ya es preocupante...
    o sea, por un lado o por otro uno se va sorprendido de este blog. Qué bueno que no decaiga!
    Besos!

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  29. sin parar de reirme, le mando mi aplauso por este final! final abierto, si pienso en ketchup como otro condimento, ja ja.

    beso, Troesma.

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