Hoy me quiero detener en la historia de Cristiano. Nunca un nombre coincidió tanto con una actitud. Desde chico se inmiscuyó como pocos en la vida interior de la Iglesia. Conocía en detalle su historia, su funcionamiento, su liturgia y sus obras. Era un entusiasta. Dicen que los entusiastas tienen su premio. Yo me he entusiasmado en la vida con algunas mujeres imposibles pero el premio no llegó, aunque esa es otra historia. Decía que Cristiano tuvo un premio a su devoción. ¡¡ Y qué premio!! Un ángel se le apareció una tarde mientras leía historias de santos. Después del susto, arrodillado y exultante, le fue ofrecida como premio la posibilidad de viajar en el tiempo hasta el momento que Cristiano mismo eligiera. No dudó un instante. Estar en el mismísimo momento en que Jesús, con su humana presencia convulsionaba el orden establecido, era para él un premio insuperable.
Es así como luego de alguna burocracia y papeleo celestial de los cuales ya les conté alguna vez, Cristiano fue a parar a Jerusalén.... pero no al lado de Jesús sino a una habitación donde un Judas atormentado meditaba una decisión importante. Cristiano lo reconoció de inmediato y entendiendo su preocupación comenzó a contarle al atribulado Judas las increíbles cosas que se generarían luego de su traición. Lo abrumó con detalles escalofriantes de la Pasión de Cristo, con las torturas, su muerte y su resurrección. Le habló de Pedro y de la fundación de la Iglesia......de la inquisición.......de las cruzadas.......de los Papas del renacimiento......de las riquezas obtenidas por el poder....de la conquista de América con la evangelización de los indios. De lo grande que se hizo la Iglesia.......
Al día siguiente Judas se dirigió hacia el Monte de Los Olivos donde consumaría su traición. Se acercó con los soldados y las "fuerzas vivas" del lugar hacia donde Jesús esperaba resignado su suerte hablándole a la gente. Cuando Judas fue conminado a señalar a Jesús no lo dudó un instante. Se acercó a Cristiano que estaba extasiado por ser testigo de la historia que tanto había leído, y lo besó en la frente. Los soldados detuvieron a Cristiano ante el estupor general. Cristiano fue encarcelado, torturado y crucificado. Algunos dicen que resucitó pero no se pudo comprobar porque esto no estaba previsto. Judas cobró el dinero prometido y fundó la primera cadena de parripollos que tuvo el Imperio Romano. El ángel, verdadero actor intelectual de la movida, no fue descubierto y aún presta funciones en el cielo como encargado de Marketing.
Hace unos años cayó la pared. Y ahí, desnudo me vi de pronto. Y tuve que volver a empezar. Y aquí estoy...
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7/9/11
22/8/11
Que pueblo tan mono.
Todos son felices. En Pueblo Chico eso es así. Lo dicen todos lo que en verano pasan por ahí, se bañan en su río y caminan por sus bosques. Y se van diciendo eso. Los habitantes son atentos, serviciales y sonrientes. Pero Pueblo Chico tiene, digamos, sus problemitas. El verano pasado un muchacho llegó para trabajar en la temporada. Jorge era su nombre. El pibe era inteligente y pronto se dio cuenta de que algunas cosas no eran como se decía. Es más, llegó a la conclusión de que gran parte de los pocos habitantes del pueblo eran mala gente, verdaderos hijos de puta. Y no tuvo mejor idea que contárselo a un amigo que había hecho en el trabajo. Y éste se lo contó a su familia. Y su familia al médico. Y el médico al juez. Y el juez al comisario. Y el comisario al cura. Y el cura al intendente. En resumen y para no aburrir, entre todos consensuaron asesinarlo. Y lo hicieron. Jorge está enterrado en los bosques de Pueblo Chico.
Cuando despertó y se vio a si mismo como un simpático mono subido a los hombros de un organillero se quedó petrificado. Comprendió con amargura que de ahora en más tendría que acostumbrarse a su nueva vida animal. Su dueño iba de pueblo en pueblo dando la suerte en húmedas galletas. Cuando llegaron a Pueblo Chico se le hizo un nudo en su garganta de mono. Pronto descubrió que el destino le estaba dando una posibilidad. El domingo en la plaza atiborrada de gente podría de alguna forma cerrarse un círculo. El mono, es decir él, preparó todo con suma prolijidad e inteligencia la noche del sábado mientras el organillero se emborrachaba en el bar. Al día siguiente, los curiosos habitantes del pueblo probaron su suerte de manos del mono. "tu marido te pone los cuernos con la peluquera", "el comisario le da drogas a tu hijo", "el cura se robó la recaudación del festival", "el médico es pareja del intendente", "el intendente cometió fraude en las elecciones", "el juez gira todos los meses dinero a Suiza", "la mayoría de las chicas de segundo año tuvieron un aborto en casa de doña María". Esas fueron algunas de las frases que contenían las galletas.
Pueblo Chico fue finalmente, como es de perogrullo, Infierno Grande. En medio de incendios y destrozos se mataron salvajemente unos a otros con odio y alevosía. Esta era la noticia que leía el organillero atónito una semana después. También Jorge, perdón, el mono subido a sus hombros con una sonrisa de oreja a oreja.
De vez en cuando la vida te besa en la boca......aunque sea de mono.
Cuando despertó y se vio a si mismo como un simpático mono subido a los hombros de un organillero se quedó petrificado. Comprendió con amargura que de ahora en más tendría que acostumbrarse a su nueva vida animal. Su dueño iba de pueblo en pueblo dando la suerte en húmedas galletas. Cuando llegaron a Pueblo Chico se le hizo un nudo en su garganta de mono. Pronto descubrió que el destino le estaba dando una posibilidad. El domingo en la plaza atiborrada de gente podría de alguna forma cerrarse un círculo. El mono, es decir él, preparó todo con suma prolijidad e inteligencia la noche del sábado mientras el organillero se emborrachaba en el bar. Al día siguiente, los curiosos habitantes del pueblo probaron su suerte de manos del mono. "tu marido te pone los cuernos con la peluquera", "el comisario le da drogas a tu hijo", "el cura se robó la recaudación del festival", "el médico es pareja del intendente", "el intendente cometió fraude en las elecciones", "el juez gira todos los meses dinero a Suiza", "la mayoría de las chicas de segundo año tuvieron un aborto en casa de doña María". Esas fueron algunas de las frases que contenían las galletas.
Pueblo Chico fue finalmente, como es de perogrullo, Infierno Grande. En medio de incendios y destrozos se mataron salvajemente unos a otros con odio y alevosía. Esta era la noticia que leía el organillero atónito una semana después. También Jorge, perdón, el mono subido a sus hombros con una sonrisa de oreja a oreja.
De vez en cuando la vida te besa en la boca......aunque sea de mono.
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14/8/11
Cabecita loca
Nos metemos despacio y nos acomodamos sin molestar en la cabecita de Miguel. Shhh! está pensando. -Lunes, a trabajar. De algo hay que vivir. Es lo que hay, como dice Mariano. Me puso los cuernos y tenemos que separarnos. Lo importante es arreglar las cosas bien. Tengo que ser maduro y asumir la separación. Me corté mal afeitándome, que lo parió. Alcohol y una curita y todo en orden. Me pongo la camisa nueva. Es temprano tengo tiempo de pasar por el diario y leerlo en una plaza. El hijo de puta del diariero me jode con que River se fue a la B. No importa, ya volveremos. Lindo día. Uhh me cagó una paloma justo en la camisa. Todo bien, no lo hizo a propósito. Vamos a la oficina. De que se rien todos? Hay una página porno en mi computadora. Seguro que fue González. Hay que reconocer que es creativo. Bueno a bajar los mails. Uhhh son como doscientos, leerlos me va a llevar un par de horas. Está bien, hay que dejar todo por escrito aunque sea molesto. Me suena el celular. Es mi hermana. Internaron a mamá. Que se le va a hacer, ya está viejita la pobre. Al mediodía voy a pasar por el hospital. Si, si. Parece que no me dan el ascenso según esta comunicación. A respirar profundo. No hay que amargarse la vida por lo material. Me empezó a doler la muela, que mal. Nada que no pase con un par de calmantes. Celular. Ahh... es mi hija. Dice que está embarazada y no sabe de quién. Me parece que tengo que hablar un poco más con ella. Ahi viene Fernandez. Se lleva la abrochadora. Uh.... la muela me está matando. Se ríen todos otra vez. Necesito la abrochadora. Ahí me la trae.No tiene más ganchitos. No tiene más ganchitos. No tiene más ganchitos. No tiene más g......-. Salimos de la cabeza de Miguel.
En un abrir y cerrar de ojos Miguel saca del cajón del escritorio el cutter, lo despliega , se abalanza sobre Fernández y le corta el cuello profundamente. Fernández se desploma en un río de sangre ante los gritos de espanto de todo el sector Ventas de la empresa. Miguel vuelve a su escritorio despacio y se sienta. -Tantas, pero tantas veces les dije que con los ganchitos no se jode.....
En un abrir y cerrar de ojos Miguel saca del cajón del escritorio el cutter, lo despliega , se abalanza sobre Fernández y le corta el cuello profundamente. Fernández se desploma en un río de sangre ante los gritos de espanto de todo el sector Ventas de la empresa. Miguel vuelve a su escritorio despacio y se sienta. -Tantas, pero tantas veces les dije que con los ganchitos no se jode.....
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8/8/11
Una vida, cada día.
-Maldito Señor- pensó Esteban cuando se despertó. Estaba aparentemente en una sala de terapia intensiva conectado a un montón de tubos. -¿Y hoy, qué me espera?, no aguanto más-. Lo que Esteban ya no aguantaba más era lo que en principio fue su dicha y ahora se había convertido en su pesadilla. Todos los días vivía la vida de otro. Cada día una vida distinta. Al principio se sentía un elegido, pleno de felicidad por la aventura desoncertante de no saber qué era lo que tocaría en cada despertar. Empezó bien, aquella vez cuando convirtió un golazo de tiro libre para Chacarita y fue ovacionado por la hinchada. El recuerdo de la jornada en la que fue un poderoso millonario enfiestándose con una bellísima actriz. O aquel otro cuando dio un recital con un grupo en un teatro repleto de gente. Pero todo fue cambiando de a poco. Pasó a vivir vidas insípidas durante un tiempo en el que solo deseaba pasar al siguiente. Y luego el desastre. Recordó cuando amaneció en una cárcel rusa y fue violado durante todo el día. O aquel otro en que fue torturador de un régimen autoritario. También fue mujer a punto de dar a luz en un parto múltiple sin anestesia. Llevaba años en esta agonía y desconocía la forma en que se liberaría. Una lágrima se resbaló por su mejilla. No tenía movilidad en ningún músculo y los dolores lo atormentaban. Solo aparecieron un médico y una enfermera. -No pasa de hoy -dijo el profesional. Esteban que había vivido todo tipo de situaciones jamás había experimentado ésta. El último día de la vida de alguien. Respiró aliviado. Su tormento terminaría de una vez por todas. Pero "desgraciadamente", sobrevivió. Al día siguiente le tocó la vida de un soldado desnutrido en medio de una guerra civil de un país africano, se expuso para que lo mataran. No tuvo éxito.
En el cielo, un ángel presuroso le llevaba al Señor la lista de quejas terrenales. -Señor, hay uno que no para de quejarse y además ya está puteando a cada rato-.- A ver- dijo Dios. -Pero si es el boludo de Esteban. Hace cinco años que me llenó el cielo de quejas por la vida aburrida que tenía y se lo solucioné. No hay nada que hacer, no hay poronga* que les venga bien-.
*poronga: En España: Tinaja pequeña que se utiliza para enfriar agua potable. En argentina : pene, pija, chota, garompa, etc. Miembro masculino.
En el cielo, un ángel presuroso le llevaba al Señor la lista de quejas terrenales. -Señor, hay uno que no para de quejarse y además ya está puteando a cada rato-.- A ver- dijo Dios. -Pero si es el boludo de Esteban. Hace cinco años que me llenó el cielo de quejas por la vida aburrida que tenía y se lo solucioné. No hay nada que hacer, no hay poronga* que les venga bien-.
*poronga: En España: Tinaja pequeña que se utiliza para enfriar agua potable. En argentina : pene, pija, chota, garompa, etc. Miembro masculino.
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4/8/11
¿Te pusieron los cuernos?
-¡¡¡ Puta !!! ¡¡¡ Puta de mierda !!! - A los gritos Pablo la iba arrinconando en la pequeña habitación. Tenía la cara desencajada de furia, ella temblaba de miedo e intentó escaparse de la segura agresión. -¡¡¡ Sos una hija de puta, con todo lo que hice por vos, con lo bien que te trato!!!, ¿Cómo pudiste hacerme esto?- La alcanzó arrojándose sobre ella y con una rodilla le inmovilizó el cuerpo mientras que sus manos le empezaron a rodear el cuello. -¡¡¡Putaaaaaaaaaaaaa!!!! ¡¡¡Encima cogiste con ese negro sucio de mierda, no pudiste contenerte y lo calentaste hasta que te cogió!!! - Ella comenzó a sentir la presión y solo gemía asustada mientras él le aplastaba el cuerpo y la ahorcaba.- ¡¡¡Y encima embarazada!!! ¡¡¡No te lo voy a perdonar nunca!!! ¡¡¡De ese negrooooo!!!!- La presión fue total y la asfixió con tal locura que aún después de muerta seguía presionando mientras no paraba de gritar. Con semejante ruido, Jaime, su vecino entró en la habitación y se encontró con la escena- ¿¿Pero qué carajo hiciste?? ¡¡La mataste, animal!!.- Pablo se incorporó lloriqueando -¿Y que querés?, estaba embarazada del negro. -¿ De qué negro hablás? - le preguntó Jaime mientras lo zamarreaba una y otra vez.- El negrito, el perro del ferretero de la esquina- contestó Pablo. -Me gasté una fortuna para prepararla para la exposición. No hay caso, mucho pedigreé en los papeles pero era una puta.
Final para personas sensibles:
La presión fue total y la asfixió con locura mientras no paraba de gritar. Con semejante ruido, Jaime, su vecino entró en la habitación y se encontró con la escena- ¿¿Pero qué carajo hiciste?? ¡¡La estás matando, animal!!.- Pablo se incorporó lloriqueando -¿Y que querés?, estaba embarazada del negro. -¿ De qué negro hablás? - le preguntó Jaime mientras lo zamarreaba una y otra vez.- El negrito, el perro del ferretero de la esquina- contestó Pablo. -Me gasté una fortuna para prepararla para la exposición. No hay caso, mucho pedigreé en los papeles pero es una puta. Jaime no lo pensó más. Alzó a la perra y se la llevó a su casa. Unos meses después sus hijos jugaban con unos graciosos cachorros de raza indefinida en el amplio jardín.
Final para personas sensibles:
La presión fue total y la asfixió con locura mientras no paraba de gritar. Con semejante ruido, Jaime, su vecino entró en la habitación y se encontró con la escena- ¿¿Pero qué carajo hiciste?? ¡¡La estás matando, animal!!.- Pablo se incorporó lloriqueando -¿Y que querés?, estaba embarazada del negro. -¿ De qué negro hablás? - le preguntó Jaime mientras lo zamarreaba una y otra vez.- El negrito, el perro del ferretero de la esquina- contestó Pablo. -Me gasté una fortuna para prepararla para la exposición. No hay caso, mucho pedigreé en los papeles pero es una puta. Jaime no lo pensó más. Alzó a la perra y se la llevó a su casa. Unos meses después sus hijos jugaban con unos graciosos cachorros de raza indefinida en el amplio jardín.
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20/7/11
Confesiones de invierno
Despertó con un creciente dolor de cabeza. Se descubrió en una sórdida habitación atado a una cama, sólo una luz cansada y un enorme reloj con hora, día y mes. La cabeza se le partía y no podía formar una hilación de pensamientos que lo llevara a explicar este presente. No tenía mucha movilidad por lo que empezó a gritar con todas sus fuerzas. Fue inútil. Durante horas solo logró arruinar su reseca garganta y aumentar el dolor de cabeza. Fijó su vista en el reloj. 31 de marzo, se podía leer. Las doce y cinco. Entonces se dio cuenta. El reloj iba para atrás, el segundero giraba al revés. Doce y tres minutos. Estaba atónito. Las doce. Un ruido y el reloj marcó 30 de marzo. Se abrió la puerta, entró un viejo alto con un delantal blanco y durante diez minutos y sin responder a ninguna de sus preguntas le dio de comer y beber. Así como entró, se fue. Las once cincuenta y cinco. El tiempo decididamente iba para atrás. La comida debía contener algún sedante porque se sintió flojo y se volvió a dormir. Tuvo pesadillas donde la sangre era figura central. Despertó sintiéndose culpable de algo. Ese día la misma rutina, los gritos, el maldito reloj- ahora marcaba 29 de marzo- el viejo y la comida. Así durante días en los que creyó estar severamente loco donde se repetían una y otra vez los malos sueños, la sangre, la culpa. 17 de marzo. Esta idea de que el tiempo se movía hacia atrás era lo más alienante. De pronto se conmovió. El 16 de marzo era la fecha del cumpleaños de su mujer. Ayer......o mejor dicho ¡¡ mañana!!. Su cuerpo se contrajo y su cara se desfiguró. Comenzó a gritar desesperado ya con las cosas completamente claras. Gritó una y otra vez con alegría. -No la maté todavía!! Todo fue una pesadilla que soñé !!-. No provoqué un río de sangre en su cumpleaños, pensó exaltado. Cuando el viejo de delantal entró a la habitación lo encontró con cara de alivio y suplicante, miró el reloj y luego dirigiéndose hacia afuera dijo -Acaba de confesar, muy buen truco, como siempre, Dr. Perel-
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5/7/11
Día de perros
Sergio tenía debilidad por las frases célebres. Por eso cuando leyó que Einstein había dicho que repetir siempre los mismos actos y esperar resultados distintos era el primer paso hacia la locura, no dudó un instante y a partir de ese día hizo varios cambios en su rutina. Para empezar, cambió la línea de colectivo con la que iba a la oficina. Tendría que caminar un poco más pero no le importaba. El primer día del cambio no lo iba a olvidar el resto de su vida. Era un lunes. Cuando dobló la esquina para llegar a la parada, en una casa que parecía abandonada, lo vio. Un perro hermoso asomándose por una derruída ventana. Se acercó para mirarlo cuando de pronto el perro le habló: -¿Qué mirás, puto? Sergio, totalmente sorprendido, miró para todos lados y no pudo ver a nadie más. Solo el perro y él. Se le hacía tarde y era un tipo puntual por lo que dejó las dudas para otro día. Pasó la semana y no volvió a verlo. Pero el lunes siguiente, al doblar la esquina, nuevamente estaba en la ventana. Se acercó y el perro volvió a hablarle: -Flaco, vos no sos más boludo porque no tenés tiempo...rajá gil-. Era demasiado, comenzó a tocar timbre en la casa una y otra vez hasta que, molesto, el perro dijo: -El rengo es sordo, pelotudo-. Como la puerta estaba abierta se metió en la casa. En la cocina se encontró con un hombre viejo que efectivamente rengueaba y era un poco sordo. Para ese momento Sergio ya había decidido faltar a la oficina y se tomó todo el tiempo para develar el misterio. El hombre le contó que varias personas le habían comentado que el perro hablaba, pero que como él no lo escuchaba, nunca le dio importancia. A partir de esa conversación con el hombre más algunas charlas con el perro, Sergio decidió renunciar al trabajo y dar rienda suelta a su ambición pensando que si lograba llevar al perro a la televisión podría ganar fortunas. Pero el animal sistemáticamente se negaba diciendo: -Ni loco voy a la televisión pibe, dejame de joder las pelotas.
Sergio era persistente y además había leído esa frase que dice que el tren pasa solo una vez en la vida y hay que subirse como sea. Logró que el sordo convenciera al perro y programó una reunión con la productora de un canal importante. A cambio, el perro le pidió diez mil dólares de anticipo.
Finalmente el día llegó y Sergio desbordaba de ansiedad. Pidió un taxi para pasar a buscarlos y al doblar la esquina.....(acá me detengo un momento, creo que tanto uds, como yo a esta altura pensamos que el sordo y su mascota deberían estar bien lejos con la guita, pero no ).....los vio en la puerta preparados para el momento.
El ridículo que hizo Sergio ante los productores fue gigante. El perro jamás dijo una palabra. Es más, casi muerde a una secretaria. En el taxi de vuelta no podía consolarse y se maldecía a si mismo por su papelón.
Le gritaba una y otra vez al perro que parecía estar en otro mundo. Al llegar, harto de las recriminaciones el perro volvió a hablar: -Disculpame, pibe, no tenía ganas de hablar. ¿O acaso nunca tuviste un día de perros, boludo? -¿Y la guita?-preguntó Sergio. - Me la gasté en putas- respondió el can antes de meterse en la casa.
Dedicado a Sergio T.
Dedicado a Sergio T.
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17/5/11
Refrito: Los hijos del sodero.
Tomás recordaba con impaciencia que en muchas oportunidades si los hijos no se parecían en nada a los padres la broma de ocasión era: "Debe ser hijo del sodero"*. Esta broma que festejaban todos, menos el padre, claro, tenía su apogeo si el chico tenía los ojos rasgados. El cambio de "el sodero" por "el tintorero" era de perogrullo. -¿Tomás? ¿Tomás ? La voz de su amigo Ricardo, un eminente genetista, lo volvió a la realidad. -El análisis de ADN lo comprueba, Tomasito es hijo tuyo. Su mente se negaba a aceptar, incluso,esta confirmación favorable. Que le expliquen entonces por qué, siendo Marta y él pelirrojos de ojos verdes, de pura cepa irlandesa, Tomasito tenía rasgos indígenas. No era desconfianza hacia su mujer, era la impotencia de lo inexplicable. Las cargadas para siempre. El estigma. En ese mismo instante pero en un lugar muy alejado una pareja de japoneses miraba incrédula a su bebé. Un niño con rasgos afroamericanos. Otro bebé rubio de ojos verdes lloraba en una aldea de Mozambique ante la presencia del brujo de la tribu.
Este tipo de noticias se comprobó que ocurrieron en casi todo el mundo al mismo tiempo. Parejas europeas rechazaban que sus hijos tuvieran rasgos orientales y a la vez mulatos del Brasil no podían creer que sus hijos fueran de una extremada piel blanca. Estas casualidades cesaron de repente y no volvieron a presentarse pero estas parejas vieron cómo sus hijos adquirían costumbres que no tenían nada que ver con las de sus padres. Asi una pareja judía de Brooklyn se suicidó al ver que su hijo se recluía en una mezquita a leer El Corán o aquellos padres esquimales que no pudieron impedir que su hijo se convirtiera en la garota estandarte de una scola do samba. Aunque algunos se favorecieron, como aquella pareja vietnamita que aprovechó los ingresos de su hijo negro triunfador en la N.B.A o el matrimonio ruso cuyo hijo devino en un popular cantante de boleros. Nadie tuvo respuestas para estos hechos increíbles.
-Apretá Ctrl Shift Delete-dijo un ángel. -No, no hay caso se colgó-, dijo otro en el culo del cielo. -Entonces hay que reiniciar, esto ya había pasado- dijo el primero. Si, me acuerdo, fue cuando Dios se fumó aquel
porrito y anduvimos toqueteando el sistema, no? -Uhh, otra vez se va a armar bardo en la Tierra...
*Sodero: Persona que repartía a domicilio agua gasificada en sifones.
Este tipo de noticias se comprobó que ocurrieron en casi todo el mundo al mismo tiempo. Parejas europeas rechazaban que sus hijos tuvieran rasgos orientales y a la vez mulatos del Brasil no podían creer que sus hijos fueran de una extremada piel blanca. Estas casualidades cesaron de repente y no volvieron a presentarse pero estas parejas vieron cómo sus hijos adquirían costumbres que no tenían nada que ver con las de sus padres. Asi una pareja judía de Brooklyn se suicidó al ver que su hijo se recluía en una mezquita a leer El Corán o aquellos padres esquimales que no pudieron impedir que su hijo se convirtiera en la garota estandarte de una scola do samba. Aunque algunos se favorecieron, como aquella pareja vietnamita que aprovechó los ingresos de su hijo negro triunfador en la N.B.A o el matrimonio ruso cuyo hijo devino en un popular cantante de boleros. Nadie tuvo respuestas para estos hechos increíbles.
-Apretá Ctrl Shift Delete-dijo un ángel. -No, no hay caso se colgó-, dijo otro en el culo del cielo. -Entonces hay que reiniciar, esto ya había pasado- dijo el primero. Si, me acuerdo, fue cuando Dios se fumó aquel
porrito y anduvimos toqueteando el sistema, no? -Uhh, otra vez se va a armar bardo en la Tierra...
*Sodero: Persona que repartía a domicilio agua gasificada en sifones.
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13/5/11
La reencarnación de Lucía
Lucía siempre le decía a sus amigas: -Me gustaría ser una mosquita para ver que hace mi marido en la oficina-. Tremendamente celosa, su mente retorcida solo le producía angustia tras angustia. Revisaba obsesivamente todo lo que a Carlos, su marido, concernía. Bolsillos, agenda, celular, correo electrónico, papeles. Cualquier duda o sospecha la transformaba y pasaba de ser una mujer de sonrisa franca a un monstruo temible. Las escenas eran recurrentes pero Carlos siempre tenía una explicación adecuada para cada ataque paranoico de Lucía. Tanto celo la llevó a una acción más decidida. Se propuso seguirlo. Una día que él le envió un mensaje a su celular para avisarle que salía más tarde de la oficina ella se atrincheró en las cercanías. Cuando lo vio salir antes de horario su corazón se le aceleró y la ira nubló su mente. Tanto se nubló que un auto la atropelló en un descuido por seguirlo de cerca.
Lucía no podía dar crédito a lo que veía. Y lo que veía era mucho. En todas direcciones porque en esos momento ella era una mosquita. Su deseo se veía cumplido a pesar de su asco. Estaba sentada, es decir posada sobre un escritorio. El escritorio de Carlos. Y lo veía trabajar intensamente. Lloró, o al menos tuvo esa emoción. Tan injustamente lo había tratado siempre, con esos celos dementes. Siguió mirando en todas direcciones analizando a todos los compañeros de trabajo mientras su marido escribía en su computadora. Tenía la foto de Lucía en el portaretratos.- Cuanto lo amaba-, suspiró, si es que las moscas suspiran. No podía dar crédito a su estupidez. Años dedicados a los celos y su propia muerte como conclusión de una enfermedad que le fue carcomiendo la realidad. Siempre con esa necesidad de controlarlo en todo momento. -Pobre Carlos, como le arruiné la vida.- pensó. Ahora, reencarnada en mosca, lo que siempre quiso se le otorgaba. Poder ver a Carlos en la oficina y trabajando esforzadamente. Un pobre premio consuelo que le permitía algo de paz a su tortura. Vio a una mujer joven acercarse al escritorio. Su marido le dedicó una amplia sonrisa. Fue lo último que vió ya que el portatretratos la aplastó. -Mosquitas de mierda-dijo Carlos mirando a la mujer.-¿Vamos al telo hoy , linda?.
Lucía no podía dar crédito a lo que veía. Y lo que veía era mucho. En todas direcciones porque en esos momento ella era una mosquita. Su deseo se veía cumplido a pesar de su asco. Estaba sentada, es decir posada sobre un escritorio. El escritorio de Carlos. Y lo veía trabajar intensamente. Lloró, o al menos tuvo esa emoción. Tan injustamente lo había tratado siempre, con esos celos dementes. Siguió mirando en todas direcciones analizando a todos los compañeros de trabajo mientras su marido escribía en su computadora. Tenía la foto de Lucía en el portaretratos.- Cuanto lo amaba-, suspiró, si es que las moscas suspiran. No podía dar crédito a su estupidez. Años dedicados a los celos y su propia muerte como conclusión de una enfermedad que le fue carcomiendo la realidad. Siempre con esa necesidad de controlarlo en todo momento. -Pobre Carlos, como le arruiné la vida.- pensó. Ahora, reencarnada en mosca, lo que siempre quiso se le otorgaba. Poder ver a Carlos en la oficina y trabajando esforzadamente. Un pobre premio consuelo que le permitía algo de paz a su tortura. Vio a una mujer joven acercarse al escritorio. Su marido le dedicó una amplia sonrisa. Fue lo último que vió ya que el portatretratos la aplastó. -Mosquitas de mierda-dijo Carlos mirando a la mujer.-¿Vamos al telo hoy , linda?.
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9/5/11
No me dejen solo
Mario se despertó. El radio reloj no emitía la música suave programada al efecto. A cambio, un ruido grosero que apagó de inmediato. Se desesperezó a gusto en esa cama enorme delatora de su soledad. Se vistió despacio. Desayunó lentamente. Le extrañó no sentir los ruidos habituales de la ciudad que se colaban en su departamento. Es más, pudo sentir el canto vivaz de unos pájaros. Prendió el televisor. No pudo sintonizar ningún canal. Ya se quejaría luego con el operador de cable al volver de la oficina. Cuando salió a la calle se sintió extraño. Vacío y soledad. Coches abandonados en la avenida. Ningún ser humano. Apuró la marcha angustiado. Nadie por aquí, nadie por allá. Todo parecía detenido en el tiempo. Estaba solo. Nadie a quien preguntar. Hombre cumplidor y respetuoso de su trabajo caminó hacia su destino. Supo siempre que esa era una inútil aventura. Pero necesitaba entender lo inentendible. El silencio era atroz.......demoledor. Se sentó en una plaza vacía de gente, llena de palomas. -Y ahora ¿qué?- pensó. El día era soleado, la temperatura agradable pero esta inexplicable situación lo puso al borde del llanto. ¿Será un sueño?. ¿Donde fueron a parar todos? ¿Seré el único humano vivo en el planeta? ¿Por qué yo?
Un miedo fulminante se apoderó de Mario y decidió volver a su casa. Al fin y al cabo sería un refugio. Pasó por un supermercado donde compró, en realidad se apoderó, de víveres para atrincherarse un tiempo hasta decidir qué hacer. Luego corrió asustado. Así permaneció unos cuantos días casi acostumbrándose a la nueva realidad apagada por lágrimas y bastante alcohol. No intentó ningún movimiento. Se había paralizado. Por las noches los aullidos de perros hambrientos lo atormentaban. Llegado el caso debería procurarse un arma para defenderse La soledad no le era extraña de todas formas. Era casi un estigma en su vida.
Una de esas tardes mientras dormitaba, sonó su celular. El corazón se aceleró. En la pantalla del aparato veía el nombre de su ex-mujer. Atendió: -Laura, ¡¡¡¡¿Estás viva? ¿Viste lo que está pasando?!!!!
La respuesta fue contundente: "Sí, imbécil, para tu desgracia estoy viva. A ver qué excusa tenés este mes para no depositar la cuota alimentaria. ¿eh?
Un miedo fulminante se apoderó de Mario y decidió volver a su casa. Al fin y al cabo sería un refugio. Pasó por un supermercado donde compró, en realidad se apoderó, de víveres para atrincherarse un tiempo hasta decidir qué hacer. Luego corrió asustado. Así permaneció unos cuantos días casi acostumbrándose a la nueva realidad apagada por lágrimas y bastante alcohol. No intentó ningún movimiento. Se había paralizado. Por las noches los aullidos de perros hambrientos lo atormentaban. Llegado el caso debería procurarse un arma para defenderse La soledad no le era extraña de todas formas. Era casi un estigma en su vida.
Una de esas tardes mientras dormitaba, sonó su celular. El corazón se aceleró. En la pantalla del aparato veía el nombre de su ex-mujer. Atendió: -Laura, ¡¡¡¡¿Estás viva? ¿Viste lo que está pasando?!!!!
La respuesta fue contundente: "Sí, imbécil, para tu desgracia estoy viva. A ver qué excusa tenés este mes para no depositar la cuota alimentaria. ¿eh?
27/4/11
20 años no es nada
Alberto se despertó. Se sentía cansado y dolorido. Abriendo los ojos podía reconocer la habitación de su departamento pero no el contenido. La pintura se veía vieja y descascarada cuando él tenía la certeza de que recién lo estaba estrenando con su familia. ¿Seguiría soñando? Tampoco reconocía los muebles y menos ese extraño y enorme monitor que colgaba del techo. ¿Sería un televisor?. Comenzó a inquietarse. Reparó en sus manos. Lucían arrugadas y delgadas. Se levantó asustado y corrió hacia el baño. La imagen que le devolvió el espejo fue impactante. El susto mutó en pánico. Con el rostro desencajado fue hacia a la cocina.
Una mujer rubia de mediana estatura cuya cara era la misma de la de su mujer pero completamente estirada, con los labios más gruesos y vestida con calzas deportivas, delgada pero deforme, lo atajó. -Ayyy, Alberto, ¿qué te pasa?. Acordate que tenés que llevarme el coche al mecánico y de pasar por el super para la compra del mes. Yo después de yoga tengo terapia y después me voy a la clase de teatro-. Y se fue. Alberto quedó petrificado. ¿Qué le estaba pasando?.
Fue arrastrándose hacia el comedor. Una chica con audífonos y el pelo de color rojizo lo encaró- Ay, pa, qué cara tenés hoy, tipo que viste un fantasma. Voy a usar la tarjeta para ir al shopping . Daaaaale paaa.
¿Era su hija Viviana? Tenía más de veinte años. Se agarró la cabeza y volvió al dormitorio. En el pasillo se cruzó con un tipo grandote vestido con la camiseta de Lanús. Fue demasiado. Le agarró taquicardia. Toda su familia era fanática de Banfield. Y ese hombre parecía Tomy, su propio hijo.
Se encerró en el dormitorio aturdido, con naúseas y escalofríos. Trató de encender el enorme televisor de extraño monitor plano mientras sentía una melodía pegajosa que provenía de algún cajón. Pasó por cientos de canales y recién luego de ver una noticia pudo entender que estaba en el 2011. Los que parecían ser sus hijos golpeaban a los gritos la puerta del dormitorio. Él apenas podía con la idea de que se había transportado 20 años en el futuro. El sonido que provenía del cajón lo enloquecía. Extrajo el pequeño aparato que vibraba y emitía el sonido. Una especie de telefonito celular, pensó. Dijo: -Hola-. Del otro lado la inconfundible voz de su amigo Dante. -Alberto, sos pelotudo ¿o qué? Te estoy esperando hace una hora en el bar. ¿Me dijiste que querías hablar, o no? Estoy preocupado, hermano, me dijiste que te habían robado 20 años de tu vida y no sabías porqué.
14/4/11
La reencarnación de Coco.
El sol se reflejó en su rostro. Abrió un ojo con esfuerzo. El panorama lo aterró ya que estaba en el medio de una veintena de cocodrilos. Algunos lo miraban con miedo y él podía notarlo. Hasta que se dio cuenta de la realidad. Él también era un cocodrilo. Un cocodrilo enorme. Se espantó de tal manera que su cola comenzó a moverse desenfrenadamente. Algunos cocodrilos se corrieron. Estuvo en shock unas horas.
Descubrió que se encontraba en una especie de zoológico. La gente lo miraba desde arriba y escuchaba sus voces en inglés.
Lo último que recordaba de antes de esta vida anfibia era un hospital. Hasta ahí había llegado por un accidente automovilístico. El rostro de su mujer llorosa que le aferraba la mano. Una luz blanca potente y nada más. Hasta que se despertó como cocodrilo. En vida, o mejor dicho en su otra vida, todo el mundo le decía Coco. Ironías de la reencarnación, pensó. Porque ya había concluído que había reencarnado. Obviamente no podía hablar, ni hacer señas......solo pensar y escuchar todas esas voces en inglés, idioma para el que siempre fue un negado. Lloró muchas amargas horas. Lágrimas de cocodrilo, claro. No podía dejar de pensar en lo que siempre le decía su mujer. -Coco, vos tenés un cocodrilo en el bolsillo, querido- O las frases de Jorge, su amigo del alma- Cocodrilo que se duerme, cartera-.
Los días eran interminables, la cabeza no paraba de pensar al mismo tiempo que su cuerpo de cocodrilo hacía todo lo que un animal de su especie hace. La comida era abundante y variada aunque de baja calidad. Comprobó que el apareamiento dura un minuto y que para su desgracia machista, era hembra y el tema era doloroso. Ni siquiera tuvo la fortuna de reencarnar en un conejo macho. Todo transcurría, digamos, normalmente, si es que esta situación puede considerarse normal. Hasta que un día vio entre la gente que visitaba el estanque a su amigo Jorge. Nada pudo hacer para llamar su atención. Se movía furiosamente. Jorge lo miraba y parecía llamar a alguien. La gente comenzó a juntarse para ver el espectáculo que daba Coco, perdón, el cocodrilo, agitándose de un lado a otro. Una mujer se acercó a Jorge y lo besó tiernamente en los labios mientras él le tomaba la cintura atrayéndola. La mujer de Coco. Su mujer.
Nadie puede explicar aún en el acuario de Miami cómo un cocodrilo hembra pudo llegar hasta la baranda y masticarse sin contemplaciones a un turista argentino. Tampoco por qué, en el momento de ser sacrificado, el cocodrilo parecía sonreir.
Descubrió que se encontraba en una especie de zoológico. La gente lo miraba desde arriba y escuchaba sus voces en inglés.
Lo último que recordaba de antes de esta vida anfibia era un hospital. Hasta ahí había llegado por un accidente automovilístico. El rostro de su mujer llorosa que le aferraba la mano. Una luz blanca potente y nada más. Hasta que se despertó como cocodrilo. En vida, o mejor dicho en su otra vida, todo el mundo le decía Coco. Ironías de la reencarnación, pensó. Porque ya había concluído que había reencarnado. Obviamente no podía hablar, ni hacer señas......solo pensar y escuchar todas esas voces en inglés, idioma para el que siempre fue un negado. Lloró muchas amargas horas. Lágrimas de cocodrilo, claro. No podía dejar de pensar en lo que siempre le decía su mujer. -Coco, vos tenés un cocodrilo en el bolsillo, querido- O las frases de Jorge, su amigo del alma- Cocodrilo que se duerme, cartera-.
Los días eran interminables, la cabeza no paraba de pensar al mismo tiempo que su cuerpo de cocodrilo hacía todo lo que un animal de su especie hace. La comida era abundante y variada aunque de baja calidad. Comprobó que el apareamiento dura un minuto y que para su desgracia machista, era hembra y el tema era doloroso. Ni siquiera tuvo la fortuna de reencarnar en un conejo macho. Todo transcurría, digamos, normalmente, si es que esta situación puede considerarse normal. Hasta que un día vio entre la gente que visitaba el estanque a su amigo Jorge. Nada pudo hacer para llamar su atención. Se movía furiosamente. Jorge lo miraba y parecía llamar a alguien. La gente comenzó a juntarse para ver el espectáculo que daba Coco, perdón, el cocodrilo, agitándose de un lado a otro. Una mujer se acercó a Jorge y lo besó tiernamente en los labios mientras él le tomaba la cintura atrayéndola. La mujer de Coco. Su mujer.
Nadie puede explicar aún en el acuario de Miami cómo un cocodrilo hembra pudo llegar hasta la baranda y masticarse sin contemplaciones a un turista argentino. Tampoco por qué, en el momento de ser sacrificado, el cocodrilo parecía sonreir.
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